viernes, 30 de diciembre de 2011

Adiós 2011

Finalmente hemos llegado al final de este año. A cuestas, dolor, muertes, angustias, resbalones, aprendizajes y e intensidad vivimos estos 365 días. Muchos se preguntan qué será de nosotros como especie humana para el siguiente año, acaso ¿moriremos a causa de un Apocalípsis?, ¿vendrán los aliens o los zombies a combatirnos? o ¿son puras verborreas mentales? Lo único que puedo asegurar es que nadie sabe cuándo es el fin de la vida humana; hoy puede haber un terremoto o un tsunami y podríamos desaparecer. La naturaleza es impredecible y me parece que en la única cosa en que deberíamos preocuparnos es en pensar sobre todos los daños que le hemos provocado, es decir, somos gente consumista y cada día se generan miles de millones de toneladas de basura, misma que se encuentra hasta el tope en los rellenos sanitarios. El aumento de smog a causa de los autos, de empresas y del cigarrillo. La caza ha propiciado el deterioro de las cadenas alimenticias y muchas especies o ya se extinguieron o están en peligro; sí, somos unos trogloditas que no tenemos en el estómago un letrero de Stop!. 
Las consecuencias no es necesario mencionarlas puesto que las vivimos. No obstante, si se introduce terror en la sociedad (como un sabio lo dijo para mantener control), estoy en total acuerdo que se diga que "se acerca una catástrofe mundial", puesto que así cada individuo hará un recuento de sus errores y aciertos en el periodo de vida que lleva.
Lo único que espero para el próximo año, es ver a mi país que desarrolle elecciones lo más claro posible; que los jóvenes encuentren un camino de bienestar y prosperidad y dejen las armas por los libros, cuadernos y lápices; que haya menos violencia ocasionada por una guerra estúpida de tinte liberal; que cada uno de ustedes logre a corto plazo metas laborales y académicas; que se respete el Estado de Derecho y finalmente, que llevemos a posicionar a México como tierra de trabajo, justicia, paz, libertad, igualdad y fraternidad.